Archivo mensual: marzo 2013

Señoras que… esperan al Rey

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Son las grandes olvidadas en cada operación del Rey, las actrices de reparto en las que pocos reparan, más allá de la mera curiosidad, pero ahí están. No fallan; menos si la intervención del monarca se realiza, como en este caso, en un barrio con tanta solera como es Chamberí.

Abrigos de visón, olor a colonia viejuna, maridos con el ABC bajo el brazo, perros vestidos con su traje de domingo y alguna que otra monja se entremezclan con los periodistas, los policías y la seguridad de Casa Real.

Son un séquito sin timidez. Apluaden al Rey, a la Reina e, incluso, a la Infanta Cristina a su llegada; comentan entre ellas si en persona son más o menos altas o más o menos gordas que en la tele; y, acabada la tertulia, se dirigen a los reporteros, a los agentes o a los mismo escoltas si hace falta para enterarse de cuándo llega el siguiente miembro de la Familia Real -especialmente interesadas en Doña Letizia- o si se sabe cómo va la operación.

Tampoco son fans 100% incondicionales. Si les sacas el tema de Urdangarín o Corinna pueden de hecho llegar a soltar bastante mierda por la boca -para ser señoras de buen barrio- pero respetan a la Monarquía por encima de todo, hasta tal punto de que son capaces de increpar a algún que otro vecino que abuchea al Rey a su llegada. Pocos hoy, por cierto, apenas un señor, profesor de Ciencias Políticas, que ha llegado con un cartel que rezaba “Don Juan Carlos, ‘mala pata’ para España” y que ha sido no muy bien recibido por las señoras de Chamberí.

Las mejores: las que van de paseo con sus nietos y les explican con todo el cariño de las buenas abuelas lo que está pasando en el hospital de su barrio, a qué se debe todo el ajetreo, mientras los pequeños miran curiosos dedo en boca.

Las peores: las que deciden quedarse horas y horas, más casi que los periodistas, para ver de principio a fin y en vivo todo el cotarro, ante la desesperación de sus esposos, que sólo quieren llegar a casa, sentarse en su sillón y, como mucho, verlo por la tele.